Cobrar por un proyecto creativo no consiste únicamente en estimar horas. La tarifa debe cubrir experiencia, herramientas, administración, impuestos, revisiones y el valor que el trabajo aporta al cliente.
Calcula primero tu costo mínimo
Suma tus gastos profesionales y personales, define cuántas horas facturables tienes realmente al mes y añade un margen para ahorro, vacaciones y periodos sin proyectos. Ese resultado es tu piso, no tu precio final.
Las reuniones, correos, investigación y preparación de archivos también consumen tiempo. Inclúyelos desde el inicio para evitar que el alcance crezca sin control.
Cotiza por alcance y valor
Describe entregables, número de propuestas, revisiones, fechas y exclusiones. Cuando el proyecto tiene un impacto comercial alto, el precio puede reflejar valor además de tiempo.
Presenta opciones escalonadas y solicita anticipo. Una cotización clara protege a ambas partes y comunica profesionalismo antes de comenzar.



