Los interiores de 2026 se alejan de las fórmulas rápidas y priorizan bienestar, durabilidad y una relación visible con el origen de los materiales. Estas cinco direcciones aparecen con fuerza en proyectos residenciales y de hospitalidad.
Materialidad y color
Maderas con veta visible, piedra local, barro, textiles naturales y metales con pátina reemplazan superficies demasiado perfectas. La paleta combina neutros cálidos con verdes profundos, vino y acentos azules.
Las piezas artesanales dejan de funcionar como decoración aislada y se integran desde la especificación: luminarias, celosías, mobiliario y recubrimientos hechos para el proyecto.
Espacios que cambian con el día
Paneles móviles, iluminación por capas y muebles de doble función permiten que una misma habitación trabaje, reciba y descanse. La flexibilidad se planea desde el layout, no como solución posterior.
La tendencia más sostenible sigue siendo diseñar espacios que duren: fáciles de mantener, reparar y adaptar sin reemplazar todo el interior.



