Las paletas más relevantes del año buscan profundidad sin saturación. Los neutros dejan de ser grises fríos y se mueven hacia arena, arcilla, avena y piedra, acompañados por colores oscuros inspirados en la naturaleza.
Bases cálidas y acentos profundos
Una base cálida permite combinar maderas y fibras sin que el espacio se vea plano. Verde bosque, azul tinta y vino funcionan en carpinterías, textiles o piezas específicas para crear ritmo.
Los amarillos minerales y naranjas quemados aparecen en dosis pequeñas, especialmente junto a materiales mate y luz cálida.
Prueba el color en el espacio real
La orientación, la temperatura de iluminación y los acabados vecinos transforman cualquier muestra. Evalúa colores durante distintas horas y en superficies suficientemente grandes.
Una buena paleta no depende de acumular tonos, sino de definir jerarquía: fondo, material dominante, contraste y uno o dos acentos consistentes.



