Cotizar más rápido no significa enviar cifras improvisadas. Significa guardar información reutilizable, estandarizar alcances y reducir la captura manual para dedicar más tiempo a revisar riesgos.
Una base de costos y una plantilla
Centraliza tarifas, proveedores y tiempos históricos en una hoja estructurada. Combínala con una plantilla que incluya entregables, revisiones, calendario, condiciones y vigencia.
Las herramientas de propuestas permiten duplicar bloques, controlar versiones y detectar cuándo el cliente abrió el documento. Elige una que exporte archivos legibles y no dependa de formatos propietarios.
Seguimiento con contexto
Registra fecha de envío, siguiente contacto y motivo de pérdida o aprobación. Esa información convierte cada cotización en aprendizaje para proyectos futuros.
Automatiza recordatorios, no la relación: los ajustes importantes todavía necesitan una conversación clara con el cliente.



